Nuestras instalaciones
En ÉcoleLu hemos creado espacios pensados para acompañar la curiosidad, el movimiento y la alegría de los niños. Cada rincón está diseñado con intención: luz, calma, materiales naturales y ambientes que inspiran a investigar.
Contamos con una superficie de 515 m², distribuida para que cada etapa tenga un lugar propio, seguro y lleno de posibilidades.
🌱 Patios que invitan a descubrir
Patio exterior de 800 m², un espacio amplio donde correr, observar la naturaleza, jugar con agua, tierra y aire.
Patio interior de 103 m², perfecto para propuestas más tranquilas o días en los que el clima invita a quedarse bajo techo.
🌼 Aulas que crecen con ellos
2 aulas para bebés (0-1 años), diseñadas para el movimiento libre, la calma y los primeros descubrimientos sensoriales.
2 aulas para 1-2 años, donde la exploración, la curiosidad y las primeras investigaciones toman fuerza.
2 aulas para 2-3 años, espacios que favorecen el pensamiento simbólico, la experimentación y los proyectos compartidos.
En todas las etapas, los niños participan en propuestas y pequeños proyectos que nacen de sus intereses: observar, tocar, preguntar, probar… aprender desde lo que les emociona.
🎨 Sala polivalente — nuestro Atelier
Un espacio vivo donde la creatividad se despliega: luz, materiales, color, experimentación. Un lugar para pensar con las manos y expresar los cien lenguajes de la infancia.
💧 Piscina climatizada
Un entorno seguro y cálido donde el agua se convierte en exploración, movimiento y descubrimiento corporal.
(Próximo proyecto)
🍽️ Cocina propia
Elaboramos los menús en el centro, garantizando calidad, frescura y una alimentación adaptada a las necesidades de cada niño.
Nuestro atelier
El atelier es uno de los corazones de ÉcoleLu: un espacio donde la creatividad se vuelve visible y donde los niños pueden pensar con las manos, con la luz, con el color y con los materiales.
Aquí los pequeños experimentan, investigan y se expresan a través de sus “cien lenguajes”: pinceles, arcilla, luz y sombra, papeles, texturas, elementos naturales y propuestas sensoriales que invitan a descubrir.
El atelier no es solo una sala; es un lugar que inspira calma y curiosidad, donde cada material está colocado con intención, donde la belleza acompaña el aprendizaje y donde las ideas de los niños se convierten en proyectos, trazos o pequeñas obras que cuentan historias.
En este espacio, los educadores acompañan desde la escucha, observando los procesos, las preguntas y las conexiones que los niños crean.
Porque lo importante no es el resultado: es el camino, la exploración, el asombro que surge al tocar, mezclar, mirar y transformar.
El atelier es un refugio creativo y una ventana para la imaginación.